Las viejas somos masoquistas, nada que hacer. Esa es la única razón que encontramos para explicar por qué las comedias románticas son un género tan taquillero. Por eso le dedicamos una sección entera a las películas que muestran que no todo está perdido y que hay esperanzas de encontrar a un príncipe, aunque a veces cueste lágrimas y hasta sangre.