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No me pregunten cómo, pero un domingo en la tarde de absoluto desparche me encontré con el blog de una veterana española con cara de sexo y sabiduría que explicaba, “cuando nuestros encuentros sexuales son sofisticados, cargados de erotismo, sensualidad y mucho conocimiento, sentimos la necesidad del avance insaciable. El ir más allá. Y la Palma de Oro en esta especialidad de gourmets del sexo la encontramos en el beso anal”. Oh mai goch, no pensaba en esto desde que Carla Giraldo confesó que le había dado “besos negros” a varios manes.
Yo, Susana, he declarado varias veces que soy una guaricha sin prevenciones. Finalmente la arrechera es como la borrachera: elimina muchos límites y prejuicios. Pero de por Dios, ¿meterle la lengua por el culo a un man?
Mi boca es mi lugar sagrado. Mi boca siente, saborea y está muy cerca de la nariz, que huele. Por eso soy mucho más cuidadosa con lo que me meto a la boca que con lo que me meto en otros lugares lejanos a la nariz y a las papilas gustativas. Entonces, ¿de dónde saca uno las agallas para introducir su órgano móvil en el ano de su contrincante? Y uno qué hace antes, ¿le pregunta “y papi si se lavó la colita hoy”? ¿Y qué tal si me estoy echando al man después de que almorzara bandeja paisa y ha estado flatulento? Yo se que esto se aleja de mi elegancia habitual, pero es que meterle la lengua en el culo a un man no es especialmente elegante. Y mucho menos sexy.
Mi primer límite confesado hace más de un año, y que sigue siendo así hasta hoy, es el sexo anal. Soy ‘ass virgin’. Y hoy tengo un segundo límite: el beso anal. Tal vez tengo una fijación con la cola. Pero es que las cosas son para lo que fueron hechas.
El man que me salga diciendo, “oye Susy, me metes tu lengüita ahí, ahí”, se puede ir a su quinto infierno. Mi boca, insisto, es sagrada. Pero si él en realidad me gusta, le puedo proponer un canje: la lengua por el dedo. Y así todos felices.
¿Ustedes qué opinan, amigas y amigos, sobre la lengüita en la colita?


A mí me daría pereza que me metieran la lengua, porque después me va a saber mauco cuando me den besos en la boca y si hay algo que a mí me guste y me levante la arrechera son los besos, más que ninguna otra cosa.
Yo no he metido la lengua, pero sí he dado besos por fuera, sobre todo el ano, y el man casi se muere, le encantó.
Yo no estaba borracha, pero sí arrecha y no sé en qué momento terminé haciendo eso, nunca se me había pasado por la cabeza. Me gusto mucho, el man n olía a nada raro.
Mmm, debo felicitarlas, esta página está una nota, y pues Susy, debo confesarte que en un par de ocasiones yo le pegue unos buenos lametazos a mi novia en el culo, ella quedo fascinada, sin lugar a dudas el ano es una de las zonas más sensibles en el cuerpo; debo confesar que una vez me la comi, mi morbo buscaba alguna otra cosa que saciara mi deseo, así que un día le abri las nalgas, y sas, ella al principio se mostró reacea al asunto, ( debo decir que mi novia es super limpia, así que no hubo ninguna sorpresa desagradable); eso se lo hice un par de veces más, y un día intento cómo acariciarme el culo y pues nada yo de inmediato brinque pues eso si lo tengo claro mi culo solo para hacer del 2, nada de caricias, ni besos ni nada, no se, tal vez ella penso que como yo le hice a ella entonces ella me lo podía hacer a mi. Si debo mencionar que apenas medio senti el dedo indice de ella rosandome salte y hasta me empute, jajaja, pobrecita. Felicidades, estaré pasando por aqui a menudo.
todoe s cuestion de calentura y gran gran pasion…a veces se pasa alli y uno ni lo nota, no es asqueroso,salvo si lo haces con todo el mundo.. con el novio,con el que te la chupa,pues creo que no hay lio…