¿Y?, ¿se pudo, o no se pudo?…
Compartir

Por Marcelita

Felipe era uno de mis mejores amigos, siempre andábamos juntos de arriba a abajo, y nos contábamos casi todo. Pero como buenos amigos nos teníamos ganas, y muchas diría yo!!

Siempre que nos veíamos, hablábamos, conversábamos, reíamos, bromeábamos, lo normal… Cierto día, estábamos en una parrillada en mi casa, con todos nuestros amigos y al final de la noche luego de tener varios tragos encima, cuatro amigos y él se quedaron a dormir en mi casa. Todos dormimos en mi cuarto, cuatro en la cama y cuatro en un colchón al lado de la cama, él y yo estábamos uno al lado del otro, tratábamos de dormir, o al menos eso nos decíamos en la mente. Nuestros amigos de quedaron dormidos y de un momento a otro su mano se posó sobre mi abdomen y comenzó a acariciarme lentamente. Yo estaba quietísima, inmóvil sin saber qué hacer o qué decir. Igual su mano solo estaba allí, no subía, ni bajaba demasiado, así que me relajé y me empecé a quedar dormida, hasta que sentí sus dedos entrando por el escote de mi blusa, recorriendo la unión de mis senos, buscando un espacio para entrar.

Un momento después estaba dentro de mi top “jugando” y acariciando mis pezones, haciéndome erizar la piel. Mi respiración comenzó a acelerarse y resoplaba suave pero agitadamente, su mano  bajaba por mi cintura, acariciaba mi espalda, me erizaba cada vez más y más, sentía cómo mi vagina se mojaba despacio y ansiaba ser tocada por sus manos, por sus dedos, hasta que… sonó un celular (ya había olvidado que estábamos acompañados). Un amigo contestó entre dormido, y acto siguiente se levantó y fue a hablar afuera, todos fueron despertando uno a uno, Felipe y yo solo paramos, fingimos estar despertando y nos miramos con un pequeño desconsuelo, pero con la leve esperanza de que aquel fugaz pero excitante encuentro se repitiera.

Y sí se repitió, varias veces. Pero nunca avanzábamos de ahí. Un día viendo películas con unos amigos la película quedó en segundo plano, y yo solo trataba de adivinar dónde se posaría su mano de nuevo. Otro día en una estación del metro, mientras esperábamos el vagón, estábamos solos en la plataforma y comenzó a acariciarme. A esto le fuimos agregando cositas, como hielos, lecherita, miel… Pero nada pasaba de besos en el cuerpo y caricias, porque nunca nos besamos en los labios, era muy excitante sentir cómo su lengua pasaba por mis labios y la mía se posaba en los suyos pero no hubo besos, nunca…

Una noche, luego de varios meses en las mismas, estábamos hablando por teléfono, yo estaba sola en casa, mis padres habían salido y no regresarían hasta el otro día. Colgamos y a los 20 minutos él ya estaba en mi casa, entró y nos sentamos a conversar en el mueble de la sala. Luego hubo un silencio ensordecedor, un segundo de quietud y al segundo siguiente él ya estaba besando mis senos, mordisqueando mis pezones y acariciando mi cuerpo con sus manos. Nos tocamos, nos besamos, y así, en ese mismo juego llegamos hasta mi habitación. Me sacó el pantalón, yo le saqué su camiseta, él me sacó la blusa, nuestros cuerpos se excitaban cada vez más y más con el roce de la piel. Se sacó el jean, estábamos en ropa interior, tangas y bóxer para ser mas exactos, por fin había llegado el momento de saciar nuestras ganas del otro, cuando se escucharon unas llaves. La puerta principal se abrió, los pasos de mis padres se escuchaban cada vez más cerca, tomé su ropa y la tire bajo la cama, él se escondió allí también, yo me puse un pijama y me metí bajo las cobijas lo mas rápido que pude. Mi mamá entro a mi cuarto, me dio un beso y se fueron a dormir. Una hora después abrimos la puerta principal muy despacito para que no hiciera ruido.

El momento no volvió a repetirse, ya que él consiguió novia y se “ajuicio”. No logramos saciar nuestras ganas y nunca volvimos a hablar de lo que pasó.



  1. Carmen diciembre 8, 2009

    Excelente!!!, el mejor que he leído hasta ahora!!!!, te mereces ese regalo de navidad!!

  2. París diciembre 8, 2009

    Tremendo susto. Pero se quedaron con las ganas porque quisieron, sitios hay muchos donde ir; mejor olvídate de este y mira a tu alrededor, algún ejemplar másculino interesante tiene que haber, seguro que sí.

  3. Lamar diciembre 8, 2009

    AHHHHHHHHHHHH HASTA YO ME QUEDE CON GANAS. BUEN POST!

  4. Stephanie diciembre 9, 2009

    Awww, que horrible quedar iniciado, si, tambien te mereces el regalito

  5. [...] ¿Y?, ¿se pudo, o no se pudo? Por Marcelita. Felipe era uno de mis mejores amigos, siempre andábamos juntos de arriba a abajo, y nos contábamos casi todo. Pero como buenos amigos nos teníamos ganas, y muchas diría yo! [...]

  6. RICARDO TENERIA marzo 1, 2010

    MI MEJOR AMIGA LE CONOSCO DESDE HACE 18 AÑOS
    Y LOS PRIMEROS 13 AÑOS LE TUVE UNAS GANAS !!!!!!
    NUNCA LO HICIMOS PERO NO SERIA MALA IDEA PROVAR ALGUIEN A QUIEN QUIERES TANTO…………

  7. nzbwytj marzo 18, 2010

    iaUGkE dcatunbcjrmz, [url=http://lbgrtofcqonj.com/]lbgrtofcqonj[/url], [link=http://fnmsxnbxxwtg.com/]fnmsxnbxxwtg[/link], http://wyzrawiqkzry.com/