Podría decirse que yo tengo doctorado en neandertalidad. De los 16 años que llevo en el mercado, por lo menos los diez primeros caí en sus garras, los padecí y estudié. Ahora, afortunadamente, solo los tengo como compañeros de trabajo.
La canción que oyeron abriendo el primer capítulo de esta temporada se llama ‘All farewells’, de la banda canadiense The Coast. La disquera y sus miembros, muy amables y churros, nos dieron permiso de utilizar algunas canciones.
He decidido decirle a todo que sí a pesar del orgullo, la dignidad, el sueño, la modorra, el frío y la distancia. Porque he entendido, finalmente, que la única persona que puede hacerme el Heimlich Maneuver para no morirme atorada, soy yo.

